miércoles, 12 de octubre de 2011

paso a corrientes

recuerdo la calle atestada de templos literarios
me acuerdo de haberme infiltrado como ladron
pasearme por largos pasillos atestados de libros
encontrando pocas veces mi objetivo

a la gente
los viejos atrapados,uniformados en una secta
de sobretodos viejos,puloveres parcheados,barbas de gurues
miradas frias de asesinos de libros
matan para comer,supongo
la manos atestadas de grietas,rios secos,tierra
de rios invisibles
masticaban y seccionaban a la victima
ellos no comen cualquier cosa,en eso nos parecemos
arañaban los bordes con esos dedos manchados de tabaco
casi todos fuman o tienen la apariencia de que si
casi siempre solos

las mujeres son mas suaves con los libros
andan vestidas de manera burguesa y europea
parecen beatnicks con su boina y sus anteojos
su corte de pelo
son timidas ellas

todos buscan lo mismo
ese libro que les vuele
la cabeza y les de esa
sensacion de vida

adentro,hay olor a conocimiento
a olvido,a peste de que algunos libros
se pudrieron de esperar
hay un respeto sagrado
por el silencio
hay tanto como la distancia en que se cruzan
dos miradas

los que atienden,los que vigilan
algunos estan podridos,se les nota
la voz cansada y las conversaciones
rara vez suena un libro

salgo a la calle
un respiro,la brisa de un dia que se va a caer a gotazos
asi que camino tranquilo a la parada
tomo el 24
lleno
tenia ganas de escribir asi que me quede ahi colgado del caño
en contra de la mar del asfalto
ahi estoy,yo escribiendo y ellos leyendo
hasta que las persianas digan basta

sigo pensando en eso
una chica sale de ese lugar que hay entre
la dos filas de los asientos y se levanta a tocar el timbre
yo aprovecho y con la lapicera en la boca me siento ahi
y la miro
ella me mira
y nos reimos,de vos,de mi
y mientras se aleja,la miro por detras
haciendome acordar que todo esto
era un gran absurdo

No hay comentarios:

Publicar un comentario